El pasado 31 de marzo en el Estado de México y el 1 de abril en Monterrey se presentó por primera vez en México una de las leyendas del movimiento hooligan en nuestro país, los Cockney Rejects. La banda inglesa no solo es una de las más añejas agrupaciones de street-punk (oi!), también es una de las bandas más simbólicas de los chicos del West Ham United.

Lejos quedaron aquellos muchachos que lucían rebeldes y joviales cantando las burbujas de la escuadra de los martillos. No obstante, persisten sus melodías en el imaginario de los fans, canciones que se convirtieron en los cantos de guerra por excelencia del club londinense.

Los Cockney (como se les denomina a los habitantes del Este de Londres) no solo son una banda que presume con orgullo los colores de su equipo, puesto que han sabido consagrarse como una parte importante de la fanaticada de los hammers. Incluso ellos amenizaron el último partido de su club en Upton Park, antes de que se mudara de estadio. A diferencia de otros grupos musicales, ellos pueden presumir haber crecido dentro de la oleada hooligan en sus más gloriosas épocas.

Los actuales hinchas evocan con añoranza lo que nunca podrán vivir: la fortuna de pertenecer a una generación que ha quedado en la memoria no solo de los hooligans británicos, sino del resto del mundo. El recuerdo de las peleas nunca disputadas, ni los desastres nunca hechos se alimenta al ritmo de We are the firm o el clásico War in the terraces. Este último tema mereció un cover de Comando Suicida, banda argentina de oi! cuyo titulo es Guerra en la popular.

A pesar de ser una agrupación de la década de los 70, los ingleses continúan con su pasión por la música y el futbol. Como prueba basta mencionar que en 2017 le compusieron una canción al Chapecoense, club brasileño cuyo plantel sufrió un accidente de avión en 2016. Por otra parte, también dedicaron una letra a la antigua catedral donde el West Ham -tanto equipo como aficionados- disputó innumerables peleas dentro y fuera de la cancha y donde incontables veces desquiciaron a la policía y a los visitantes.

La visita de esta banda a México no solo resaltó por lo antes mencionado. Debe considerarse que en la última década los seguidores y los emblemas del club londinense crecieron de forma exponencial, principalmente por las cintas de Green Street Hooligans (2005) coprotagonizada por Elijah Wood, y Cass (2008) protagonizada por Nonzo Anzonie.

Ambas películas tienen como punto común que retratan historias de los fans del West Ham United. Si bien antes había algunos simpatizantes de dicha escuadra, es innegable que la música, el cine y la historia que rodea a los hinchas de los hammers son atractivos para los diversos grupos de animación.

Por Moisés Anaya

Comentarios