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Genoa

El Genoa de la Serie A ha estado en boca de todos en las últimas semanas, tras el fichaje que hicieron de Johan Vásquez. Al menos en México resulta casi desconocido hablar del Genoa, un equipo que no se caracteriza por ser la gran escuela del balón, ni mucho menos de buscar futbolistas en la Liga MX. Ahora, sería muy atrevido llamarlo un equipo grande, pero sí que es una institución tradicional e histórica para el Calcio

De  Sonora para el mundo

Tras su debut en 2016 con Cimarrones, Johan Vásquez, el central mexicano militó en Rayados de Monterrey, pero su gran salto fue jugando para Los Pumas de la UNAM. En 2021, le llenó el ojo a Jamie Lozano, quien lo convocó a los Juegos Olímpicos de Tokio, donde el tricolor se hizo de la presea de bronce.

Tras su buena participación en dicho torneo, los equipos europeos empezaron a lanzar ofertas para quedarse con la promesa nacional. Fue el Genoa quien se hizo de sus servicios, gracias a un préstamo con obligación de compra por cuatro millones de euros. Según información de SkySports. La historia del nacido en Sonora con el Genoa empezó hace una semanas, pero la trayectoria del club es una locura, pues es el equipo fundador del futbol italiano. 

Cricket y futbol

Como varios equipos italianos, el Genoa fue fundado por migrantes ingleses, quienes el 7 de septiembre de 1893 vieron nacer al Genoa Cricket y el Athletic Club. Ambos equipos se dedicaban al Cricket, sin embargo, la llegada de James Richardson, un ilustre londinense enamorado del futbol, dio origen al Genoa Cricket y Futbol Club en 1897. Convirtiéndose así en el primer equipo del calcio.  Apenas un año después lograron su primer título en el Campionato Federale (Campeonato Federal), el futbol en Italia, a pesar de ser organizado, aún no era profesional, esto ocurrió hasta 1929.

Los siguientes años siguió demostrando su supremacía y ganó su segunda y tercera liga, pero llegó el recién nacido AC Milan para arrebatarles la cuarta corona. Pese a la derrota a manos de los rossoneri, supieron levantarse para lograr tres títulos más. Posterior a la tripleta, el rendimiento de los Grifone bajó considerablemente. No fue hasta 1915 que volvieron a levantar otro título. 

Se esperaba un renacer glorioso del Genoa, pero los años de la Primera Guerra Mundial obligaron a suspender el futbol. Tras el fin de los conflictos bélicos, volvieron a ganar dos ligas de manera invicta (1923-1924), aunque lo que no sabían es que aquel título sería el último. Para la temporada (1924-1925), el Genoa se presentó como el gran favorito. No obstante, resultó ser un año maldito. 

Un título manchado

El Genoa y el FC Bologna llegaron a la última fecha del campeonato obligados a jugarse el título en un juego a desempate. Lo curioso es que aquella disputa se transformó en una serie a cinco partidos, gracias a empates en el campo, y patadas arteras en el sector social y político. 

En el tercer juego por el título, después de una victoria de cada bando, ocurrió uno de los partidos más polémicos en la historia del futbol. El colegiado había invalidado de buena manera un gol por parte del cuadro de Bologna, esto despertó el caos en Milán. Los hinchas invadieron el campo para amenazar al colegiado, quien terminó por dar la anotación. Al final del encuentro el árbitro declaró que denunciaría el hecho y señalaría campeón al Genoa. Lamentablemente, la presión fascista del alcalde de Bologna, Leandro Arpinati; hicieron que el juez desistiera. 

Un campeón fascista 

Se tuvo que jugar otro partido en Turín, donde acabaron empatados y ambas aficiones tuvieron un enfrentamiento en una estación de tren. Gracias a lo acontecido le dieron al Genoa una suspensión hasta septiembre.

Sin previo aviso, el 9 de agosto, el equipo se presentó en una cancha de Milán para jugar por el Scudetto. Arpinati les avisó a los suyos meses antes del encuentro. El resultado favoreció al BolognaDesde entonces, el club se convirtió en la sombra de su pasado. Nunca volvieron a lograr ese protagonismo y reconocimiento de sus primeros años. 

Más sombras que soles

Para los años 30, tuvieron una fugaz estadía en la Serie B, sobre esa década no queda más que mencionar la consecución de una Copa Italia. Sobre los siguientes 10 años no hay mucho que contar, más que señalar su permanencia en el máximo circuito del Calcio. A inicios de los años cincuenta volvieron a recaer en la Serie B, pero vivieron el nacimiento de varios futbolistas talentosos que acabaron vistiéndose de ídolos. 

Julio César Abbadie, un delantero uruguayo, quien no se cansó de hacer goles de 1956 a 1960; Gigi Meroni, una volante técnico y encarador que se apoderó de las bandas, cuya cesión al Torino rompió varios corazones. Y por último, el gran Roberto Pruzzo, un delantero producto de la casa que vistió la Grifone de 1971 a 1978. 

Pequeño resurgir 

Los inicios de los ochenta transcurrieron en la Serie B, con algunos ascensos fugaces e inestabilidad. A finales de aquella década el equipo regresó a la máxima categoría. En la temporada 1990-1991, logró salvarse de un nuevo descenso, pero su eliminación de Copa Italia a manos de la Roma, generó muchas dudas.

La afición rassoblu explotó contra el equipo. El entrenador, Osvaldo Bagnoli, salió a defender a los futbolistas, quienes habían sido insultados y criticados. El estratega se quejó de las protestas, diciendo que eran una vergüenza y no se merecían la victoria que consiguieron en el derbi contra la Sampdoria. Aquel partido que quedó grabado en la historia por volver a sanar la relación hincha-club. Carlos Alberto Aguilera y Skuhravy se volvieron figuras implantes para que el club volviera a despegar. Por si fuera poco, vencieron a la Juventus después de varias décadas sin lograrlo. 

Basta Lame Basta Infami

Vincenzo Spagnolo, un joven partidario de los rossoblu, murió en 1995 a mano de aficionados del Milan con una navaja. Esto provocó conmoción en los equipos italianos, se intentó responsabilizar al panorama político, pero la opinión pública fue unánime. Todos los capitanes de la Serie A, se reunieron en Genoa para firmar un tratado en función de no condenar peleas “honradas”, pero si rechazar el uso de armas blancas. “Basta Lame Basta Infami, bajo ese lema de protestó la afición. 

Las noches más oscuras 

Ese mismo año, el Calcio Padova se convirtió en verdugo y regresó al Genoa a segunda. A partir de aquí las cosas fueron de mal en peor. Pese a siempre ser el favorito al ascenso, la tendencia poco a poco fue disminuyendo. La llegada de Dalla Costa, el peor dirigente en la historia del equipo, los llevó a una crisis institucional y deportiva, que en la temporada 2002-2003, concluyó con el descenso a la tercera categoría y casi provoca la desaparición del equipo. 

Para su suerte, meses después Enrico Preziosi compró al club y rápidamente le regaló estabilidad. De la mano de Diego Alberto Milito y su cantidad impresionante de goles, el club regresó a la Serie A después de una larga espera en segunda.

Lamentablemente, ese mismo año el club se vio envuelto en un escándalo de amaño de partidos, y el ascenso tuvo que esperar, pues como castigo la Federación Italiana de Futbol les impidió el ascenso, provocando su participación en la Serie C1. Pese a los contratiempos, el presidente siempre se declaró inocente y los aficionados lo respaldaron.

Diego y 24 goles 

Con mucho esfuerzo, el equipo logró retomar su lugar en la Serie A. En la temporada 2007-2008, concluyeron en décimo lugar, gracias al protagonismo de Marco Barreiro. Para la siguiente temporada el Genoa quiso retomar el vuelo que su historia exige, y fue a España para buscar a un viejo conocido de la casa: Diego Milito regresó al club tras militar en el Real Zaragoza. Aquel año, Milito se mandó 24 goles, incluido un triplete contra la Sampdoria

Después de años de lucha, de caídas sobre caídas, y de resiliencia, el Genoa concluyó quinto de la tabla general. Ganó por primera vez su boleto a la Europa League. Lamentablemente, como es la constante del club, vendieron a sus figuras: Borriello fue al Milan y Milito al Inter. En la temporada 2009-2010, no pasaron la fase de grupos en Europa y concluyeron décimos en la Serie A. 

Veteranías 

El panorama del club pinta bien, la temporada pasada acabaron a media tabla. Como sabemos siempre ha sido un equipo modesto, pero en específico hay tres futbolistas que llaman mucho la atención, todos ya veteranos. Goran Pandev (38 años), ha jugado en el Inter y el Napoli. Por si fuera poco clasificó a Macedonia del Norte a la Eurocopa pasada. Valon Behrami (36 años), un mediocampista suizo que tiene la oportunidad de entrar al club de “las 5 Copas” en el siguiente Mundial. Y por último, un viejo conocido del PSG: Salvatore Sirigu (34 años), viene de ser campeón de la Eurocopa. Solo jugó un minuto, pues el arquero titular fue Donnarumma.  

Hasta el momento el club que nació como una institución de Cricket, no ha logrado recuperar sus glorias de antaño. Ahora que ya conoces la nueva casa de Johan Vásquez, no queda más que desear el mejor de los éxitos para poner el nombre de México en lo alto. 

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Por: Diego Albarrán / @diego_cuba08

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