Scroll Top
424142_589272

Qatar irrumpió en la escena del futbol. El Mundial que están por organizar en 2022 marcará el inicio de una nueva era dentro de las justas mundialistas pues el formato del mismo cambiará totalmente. Además de que se jugará dentro de una fecha anormal para competencias –pues se realizará presuntamente en invierno y no en verano—contará con estadios sumamente modernos e incluso se desarrollaron ciudades exclusivamente para el evento. Las ventajas geopolíticas que ofrece el Mundial no son la única ambición de los qataríes.

Qatar: el futbol como proyecto deportivo-económico

En Qatar el futbol se ha convertido en la piedra angular del proyecto económico-deportivo. De ahí que nombres como Mansour bin Zayed y Nasser Al-Khelaifi sean dueños de equipos de élite en Europa –hablamos de Manchester City y PSG respectivamente— en los que invierten fuertes sumas de dinero en jugadores. Aerolíneas como Qatar Airways no se quedan atrás al ser patrocinadores de Barcelona, Roma, Bayer Múnich, incluso de Boca Juniors.

Los esfuerzos no se quedan solamente en otorgarle una presencia económica al país, sino en impulsar al deporte a través de su poderío económico. Para ello crearon un organismo encargado de captar talento, desarrollarlo y promoverlo fuera del país: la  Academia Aspire , laboratorio para el crecimiento futbolístico.

El proyecto Aspire inició en 2004 para formar a las estrellas del futuro. Su objetivo es desarrollar un proyecto global donde además de reunir a jóvenes promesas locales, salen al extranjero a buscar talento. Con el propósito de reunir entrenadores, especialistas y administradores de todo el mundo para buscar una formación integral, se vincularon con españoles que estuvieron en su mayoría ligados al Barcelona –destacan los nombres de Sandro Rosell, Roberto Olabe, Iván Bravo—aunque también podemos mencionar a Valter Di Salvo, preparador físico que mantuvo lazos con el Real Madrid y Manchester United. Sus intenciones son claras:  mantener un nivel de élite en la formación y emular el estilo futbolístico que hizo campeón a España en 2010.

No solo la península ibérica está en la mira pues como parte de su proyecto global, Aspire también estableció alianzas con diversos clubes alrededor del mundo: Eupen de Bélgica, Club Leonesa en España, Independiente del Valle de Ecuador, y por último Leeds United, así es, el equipo de Marcelo El Loco Bielsa. De hecho, el Loco es un invitado frecuente de la Academia Aspire donde participa en conferencias.

El proyecto económico-deportivo de Qatar comprende un plan integral alrededor del futbol; reflectores y activación económica gracias al Mundial de 2022, fuerte inversión en clubes europeos –ya sea por sponsors o como dueños de los equipos— más el proyecto de formación de talentos jóvenes.

Los reflejos del proyecto llamado Qatar

En el plano deportivo el proyecto comenzó a rendir frutos pues la selección ganó la Copa Asiática tras vencer a Japón. Sin embargo el participación de Qatar también está en la memoria por la lluvia de zapatos tras caer el segundo gol de los qataríes en la semifinal ante Emiratos Árabes. Más allá del curioso acto, la acción es reflejo de la ideología musulmana ya que el calzado representa la impureza, la suciedad y su lanzamiento se considera un insulto. Levantar esta copa es solo una muestra de que el plan funciona pues Qatar jugó también la Copa América, donde compatiró el Grupo B con Argentina, Colombia y Paraguay.

Por último, el crecimiento deportivo se puede asociar con el trabajo de Félix Sánchez Bas, español cuyo pasado culé lo avalan al trabajar durante 10 años en la Massia. Para 2005 Sánchez Bas se integró a la Academia Aspire para trabajar con las divisiones inferiores de Qatar y formar jugadores. Después de pasar  por la Sub 16, Sub 19, Sub 20 y Sub 23, Félix Sánchez Bas aceptó la dirección técnica del seleccionado mayor en la que utiliza diversos parados tácticos como el 4-4-3 y el 3-5-2, ambos con la mentalidad para desarrollar un juego ofensivo.

Qatar inspira y aspira a que su proyecto deportivo proyecte al futbol dentro y fuera del país.

 

 

Por: Redacción ADR

 

Entradas relacionadas