Decir dos a cero cuando hablamos de Estados Unidos y México, es hablar de tiempo y espacio. Es hablar de más de 15 años y es hablar de Columbus, Ohio. 

Para la noche gélida en Columbus en febrero de 2001 en que todo empezó. Rafael Márquez apenas jugaba sus primeras eliminatorias mundialistas. Pasaron cuatro mundiales luego del dos a cero inaugural, y las cosas en Columbus para México seguían siendo igual. Pues el resultado se repitió tres veces más.

“¡dos a cero!” “¡dos a cero!”

¿Cómo se repite un resultado cuatro veces entre dos selecciones en el mismo lugar y en el mismo torneo? ¿ Y cómo se rompe una racha así?

En realidad, la primera racha importante entre estos dos equipos fue mucho más larga. Luego que Estados Unidos ganara un partido eliminatorio jugado en Roma a tan solo unos días del arranque de mundial Italia 1934, México no volvería a perder ante su vecino del norte hasta 46 años después en 1980. 

Es así que en más de 60 años de historia entre estas dos selecciones y 41 enfrentamientos, Estados Unidos solo contaba con cinco victorias hasta antes del año 2000. Tres de ellas en la década de los noventa. La primera no podía ser de otra forma: dos a cero. Resultado con el que Estados Unidos ganó la primera edición de la Copa Oro. 

Pero fue en 1995 que todo cambió en la historia de estos enfrentamientos, luego de que Estados Unidos venciera dos veces a México en apenas unas semanas. Cuatro a cero en la Copa USA. Y tras un empate a cero goles en los cuartos de final de la Copa América Uruguay 95, El Tri terminó por caer en penales. 

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Mundial Corea – Japón: el trauma que acecha el presente

Si bien el nacimiento de la rivalidad ya se había dado, el mundial de Corea-Japón 2002 aguardaba para la selección mexicana uno de los mayores traumas de su historia. 

Luego de caer dos a cero en Columbus y de una eliminatoria en la que México estuvo en riesgo de no ir al mundial, los verdes hicieron una de las mejores primeras fases en Copa del Mundo en su historia. Con siete punto obtenidos y con un gran partido ante Italia. Todo quedó listo para que México se midiera en octavos de final contra Estados Unidos. México volvió a caer antes los estadounidenses por el mismo marcador.

Los dos a cero en Columbus son cuatro, pero el más doloroso se dio a miles de kilómetros de distancia. En ese partido, Rafa Márquez fue expulsado luego de golpear a Cobi Jones, en lo que fue uno de los pocos puntos negros de su carrera: perder la cabeza en momentos importantes. 

Rivalidad en el nuevo milenio

Para la primera década de los años dos mil, parecía que los papeles entre México y Estados Unidos se habían invertido. De 16 partidos disputados, los del norte se habían quedado con 10 victorias, dos empates y solo cuatro derrotas. Tres de ellas en el Azteca. Por otro lado, desde la Copa USA en 1999, México no había vuelto a ganar en territorio estadounidense hasta la Copa Oro 2009.

En esa década se dieron dos resultados más de dos a cero en Columbus, en 2005 y en 2009. En el segundo Rafael Márquez fue nuevamente expulsado por agredir a un rival.

Para la siguiente década en el primer partido que disputaban la historia volvía a repetirse, ahora en Pasadena en la final de la Copa Oro 2011. Apenas corría el minuto 23 y el marcador ya era favorable para los estadounidenses por dos a cero. Sin embargo, México dio la vuelta para terminar ganando el partido y la copa por 4 – 2. 

Desde ese partido hasta la final de la Copa Oro 2019, se han visto la cara en 12 ocasiones, con cuatro victorias para los mexicanos, cuatro empates y cuatro victorias para los estadounidenses. Aunque solo uno de esos triunfos ha sido en competencia oficial, y fue en Columbus en 2013 por marcador de dos a cero. 

Si bien en las últimas dos eliminatorias en los juegos en el Estadio Azteca, México solo ha conseguido el empate; en partidos trascendentales, El Tri se ha quedado con el triunfo: la Copa Oro de 2011 y 2019, así como el duelo definitorio en 2015 por el pase a la Copa Confederaciones de Rusia 2017. 

Con cuatro mundiales sobre sus espaldas, los fantasmas de sus errores y una carrera de élite en Europa, Rafael Márquez regresó a Columbus luego de 15 años de ir por primera vez. 

Corría el minuto 88, Rafael Márquez se alzó por los aires y conectó el balón con la cabeza. Fue su último gol con selección mexicana y el que selló el término de un mal que parecía no tener fin. 

Al final, ¿ qué pesa más? ¿Un historial dominador de 35 partidos ganados contra solo 19 perdidos? ¿46 años de paternidad? ¿Una década de campeonatos? ¿O a pesar de todo, un ‘dos a cero’?

Por: Omar Sánchez / @SanchezGarcia_O

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